279. EL EXTRAÑO COMPORTAMIENTO
LILIAN:
Los miré fijamente en silencio, sin comprender por qué se comportaban así. Sus expresiones eran de un alivio indescriptible. ¿Por qué? Solo me había quedado dormida toda una tarde. Me reí por lo bajo, sacudiendo la cabeza en lo que intentaba avanzar hacia la escalera para ir a comer.
—¿Por qué se comportan así? Claro que sé quiénes son, ¿qué pregunta es esa? Aunque he tenido algunos mareos, creo que deben ser por el hambre y por dormir tanto —hablaba mientras intentaba rodearlos y ava