Mundo ficciónIniciar sesiónLUCILA:
El aire se me escapó del pecho como si me hubieran golpeado. Mis pies se clavaron al suelo y mi cabeza se llenó de una estática insoportable. Solté la silla molesta; no le gusta para nada que él la crea su difunta esposa. Caminé hasta colocarme delante de Damián, que me sonríe.
—Damián, mírame bien. No soy esa Elsie que recuerdas; ella murió en un accidente con tu hijo —no pod&i






