362. ESTAMOS CASADOS
LUCILA:
Me da todos los detalles, quien en breve entra en la base de datos del ministerio de Justicia de Francia y se queda mirando fijamente el acta de matrimonio entre Damián y yo. Mamá está muy nerviosa y mira la pantalla junto al abuelo Minetti por encima de mi hombro.
Mis dedos vuelan por el teclado y en menos de lo que tarda en contarla, tengo en la pantalla todos los datos.
—¡Oh por Dios, es verdad, Luci, esos son los nombres de tus papás! —exclama mamá llevándose las manos a la boca