Mundo ficciónIniciar sesiónJanine es una mujer fuerte, madre de Desy –una tierna niña de seis años– a quien ha tenido que criar sola. Cuando Janine creía que tenía todo bajo control y que había superado a su ex, Mario Levis, aparece nuevamente en su vida. Ahora se convertirá en el nuevo CEO de la empresa de su padre y donde ella está obligada a trabajar si desea heredar más adelante dicha compañía. Sin embargo, algo se interpondrá entre ellos: engaños, dudas y traiciones por parte de Mario. Janine tendrá que luchar ahora por la custodia de su pequeña hija. Sentimientos a flor de piel que harán que Janine deba elegir entre su hija y el único hombre al que ha amado.¿Logrará el amor sanar las heridas?¿Volverán Mario y Janine a estar juntos?
Leer másEstoy sentada en el jardín de la mansión de mis padres cuando de pronto empecé a sentir la vibración de mi móvil dentro de mi pantalón cogiéndolo de mi bolsillo para saber quién era la persona que me llamaba. Aunque solamente tengo una amiga Melody que es como una hermana para mi la que sabe mi numero de telefono, a parte de mis padres, claro no me extraño nada al ver que quien me estaba llamando era mi padre..
Me llamo Janine y tengo veinticuatro años, soy hija de William Thompson y Caterine Sinclair.
Mi padre es un poderoso y multimillonario magnate de las Empresas Sinclair y CIA, se dedica a la importacion y exportacion, mientras que mi madre es una preciosa ama de casa que cuida de mi con cariño, a parte estan mi nana luisa y Marta que son las dos parte de la familia y las quiero muchisimo. Me quedé embarazada antes de los dieciocho años por culpa de una noche de fiesta y mucho alcohol ya que salía con lo que entonces era mi pandilla, una pandilla donde éramos niños ricos y mimados por nuestros papás y no nos importaba nada más que divertirnos. Yo por aquel entonces igual que mis amigas teníamos novio aunque alguno de nosotros éramos niños de papá, menos Mario mi novio que aun estaba estudiando una carrera de empresariales, porque su familia era de clase media. Pareciamos dos tontos enamorados cuando estabamos juntos, hasta que un día que fuimos toda la pandilla a su casa para que se viniera con nosotros a cenar, sin querer me fui directamente a su dormitorio y lo vi en su cama desnudo con una mujer de las que creía que era mi amiga también completamente desnuda en una postura que no había mucho que imaginar lo que estaba pasando entre ellos, rompiendo enseguida mi relación con el. Pero lo que yo aun no sabía es que yo ya estaba embarazada de Mario y aunque fue una gran sorpresa para mi y para mis padres cuando se enteraron de que su hijita estaba esperando un bebe de un desconocido padre. Después de los castigos que tuve que soportar y de estar sin hablarme mis padres por un gran tiempo. Lo más hermoso que vivimos en casa, fue cuando iba a nacer,
—- Dime papá, ¿me necesitas? — pregunté cuando vi que era mi padre el que me estaba llamando por teléfono.
—- Janine cariño, necesito que vengas a mi despacho, me gustaría presentarte al nuevo socio de mi empresa ya que trabajaras con él algún tiempo, hasta que la junta te haga directora,—- me dijo.
— De acuerdo papá, voy a decírselo a mamá y salgo hacia la empresa — respondí.
— De acuerdo hija, aquí te espero —me dijo mi padre, sintiendo como mi corazón dio un fuerte vuelco mientras me preguntaba quien seria el nuevo socio de mi padre
—- De acuerdo papá, dame tiempo para vestirme, ahora nos vemos — le dije, terminando la llamada.
Nada más entrar en la casa, me fui corriendo hacia mi dormitorio para cambiar la ropa que tenía puesta por una más de ejecutiva, pues iba a la empresa de mi padre, que pronto será mía..
—- ¿Qué le pasa a mi niña? estas algo alborotada —- me dijo riendo su abuela.
—- Abuela, es que el abuelo nos está esperando a mamá y a mí, pero mi mami es muy lenta ¿me vistes y me peinas tu abuela? Quiero ir muy guapa para ver a mi abuelo a donde trabaja — le dijo mi hija, mientras estaba mirandome mi madre
Estando en mi dormitorio vi poco después entrar a mi nana sonriente, sentándose encima de la cama.
— ¿Necesitas que te ayude? esa niña tuya es una bendición para todos Janine — me dijo.
— Ya lo se nana, gracias a todos por quererla tanto, sin vosotros no se que hubiera hecho, aunque estaba dispuesta a trabajar en lo que fuese, el embarazo me hubiera cerrado muchas puertas menos mal que aunque los primeros meses lo pase muy mal, mis padres fueron al final muy comprensivos con mi situación — le respondí.
— Tus padres la adoran, ¿pero el padre de la pequeña Desy sabe algo? — me pregunto.
—- No se ni donde esta aunque es mejor asi, despues de verlo en la cama desnudos los dos mientras……, no se nada, creo que es mejor asi, el siguio con su vida y yo con mi pequeña revoltosa y espero que nunca se entere —- le dije algo apenada, ya que aun amaba a Mario con todo mi ser.
Mario por la noche vino a cenar a casa invitado por mi madre, invitado porque ya no vivía en mi casa con nosotros, después de cenar y como siempre hacíamos nos fuimos al jardín para tomar el café. Nadie hablaba, nadie decía nada, ninguno de nosotros nos atrevemos a hablar de mi hija, pues mi madre enseguida se ponía nerviosa y a llorar, así que Mario y mi padre hablaban de la empresa o de lo que pasaba con alguno de los socios que tenían.—-- Perdonarme, pero me voy a ir a la cama, mañana tengo que madrugar para ir a la clínica —- les dije levantandome del sillon donde estaba sentada.Mario también se levantó mirándonos los dos.—- Mario querido, quedate a dormir en casa, ya es tarde para que cojas el coche — le comento mi madre.—- No depende de mí, si Janine quiere con gusto me quedaré ¿qué dices nena?¿Puedo quedarme? —- me pregunto.—- Mi madre te ha invitado yo no voy a contradecir, buenas noches —- dije y me marché a mi dormitorio.No podía dormir esa noche, sabía que Mario esta
Me senté en la silla que había enfrente de la mesa de mi padre, mientras los dos hablamos de lo que había sucedido estos días, de mi hija, de Mario y yo, sintiendo que de un momento a otro me iba a poner a llorar, pero de pronto escuchamos abrirse la puerta del despacho viendo entrar a Mario con unos documentos en sus manos.—-- Mario ¿porque no habláis los dos mientras yo me voy a la clínica y haber si puedo ver a mi nieta? —--preguntó mi padre.—- Traigo estos documentos para que los veas y los firmes hoy mismo —- respondió Mario.—- Sí lo entiendo, pero mi hija es también la CEO de la compañía, anda mirarlos los dos, Janine hija te espero en casa — dijo mi padre mientras recogia sus cosas y se marchaba.Una vez que mi padre se marchó, Mario y yo nos sentamos en la mesa redonda que había en el despacho intentando no acercarme mucho a él. Pero conforme leía los documentos, mi marido puso su mano en mi muslo acariciándome pero se la aparte, luego la acercó un poco mas a mi entrepiern
Mi madre me abrazaba tan fuerte que había veces que no podía casi coger aire, mientras ella también lloraba. —- Mario ¿qué solución os dan? ¿la peque volverá pronto a casa? — preguntó mi padre.—- No lo creo, solo el que se quede Janine embarazada podría salvarla con las células madre, pero yo me tengo que marchar, buscaré otra forma de salvar a mi hija —- escuché decir a Mario.—- Hijo, no soy quien para decir nada, pero es la vida de tu hija y de mi nieta, estuvistes siete años sin preguntar por ellas, mi hija te acogió en sus brazos cuando volvistes a sus vidas, ahora creo que les debes algo, una vez que venga en camino ese bebe, haz lo que quieras, pero salva a mi nieta. —-- le dijo mi padre.—- Gracias William, le prometo que lo pensaré, le llamaré para saber cómo sigue mi hija, adios — nos dijo Mario marchándose seguidamente.—- Janine cariño, ese hombre aunque lo niegue te ama, veras como vuelve —- me dijo mi padre.—- Yo no quiero que vuelva papá, solo quiero salvar a mi hija
Tres días después el médico me dio el alta, aunque tenía algo baja la hemoglobina, pero él sabía que yo necesitaba y me iba a recuperar mejor rodeada de mi familia. Duncan se ofreció a llevarme pues no llamé a nadie para decirles que ya volvía a casa. Al llegar Duncan aparco cerca de la puerta de la casa, bajó del auto abriendo la puerta para que yo bajara. Tocamos al timbre abriendo mi nana, dándome un fuerte abrazo mientras le caian algunas lagrimas por sus mejillas, —- Bienvenida a casa mi niña, ¿estás bien? ahora cuidados y mucho reposo ¿verdad doctor? — le pregunto a Duncan.—- Mamiiiii, —- escuche el grito de mi hija, viendo como corría hacia donde yo estaba, —- No la cojas todavía, estás aún débil —- me dijo Duncan al ver la intención que yo tenía con mi pequeña de cogerla en mis brazos.Le di la mano entrando los tres al salón donde mis padres me estaban esperando de pie, dándome un fuerte abrazo cada uno, viendo a Mario sentado mirándonos los dos.—- Duncan siéntate por fav
Último capítulo