Mundo ficciónIniciar sesiónNos levantamos Mario y yo de los sillones donde estabamos sentados, cogi mi bolso y mi móvil marchandonos de la sala de juntas hacia el pasillo donde estaban los ascensores, parando un momento enfrente de la mesa de Marta.
—- Marta cuando veas a mi padre por favor dile que nos hemos ido a almorzar, no tardaremos mucho en volver, gracias —- le comente.
—- No te preocupes Janine, él se ha marchado también con su nieta que lo tiene loco — me respondió riendo.
—- Me lo supongo, gracias Marta — le dije marchandome hacia donde Mario ya me estaba esperando.
Subimos Mario y yo al ascensor, viendo cómo de pronto se paró pegando mi cuerpo en una de sus paredes, pero al ver cómo el cuerpo de Mario se estaba acercando a mi cuerpo puse mis manos en su pecho pero sin dejar de mirarnos poniendo el sus brazos a cada lado de mi cara y sus manos en la pared del ascensor.
—- Mario por favor apártate de mí, no creo que este sea el lugar apropiado para hacer tonterías—- le dije, pero de pronto tenía sus labios pegados a mis labios.
—- No Janine, te amo aun y lo que vistes aquella noche en mi dormitorio no fue lo que realmente pasó pero desaparecistes de pronto de mi vida y no me dejastes explicartelo,---- me dijo acercando sus labios a mi cuello haciendo que todo mi cuerpo reaccionara.
—- Ya está bien Mario, se lo que vi y no hay nada de lo que me puedas convencer — le grite.
—- Me case con ella — me dijo con sarcasmo cuando puso el ascensor en marcha y apoyó el cuerpo en una de las paredes del ascensor.
—- Me alegro, espero que seáis felices los dos — comente.
—- Hace tres años que nos divorciamos, no te puedo olvidar aun te sigo amando, pero necesito saber si esa pequeña es mi hija, me lo debes Janine —- me dijo haciéndome reír.
—- ¿Qué te debo? vete a la m****a Mario —- le dije marchandome del ascensor, ya que habíamos llegado al hall del edificio.
Salude a la recepcionista antes de salir a la calle cogiendo mi mano Mario para llevarme a donde tenía su coche aparcado, abrió la puerta haciendo que me sentara dentro para ponerme el cinturón de seguridad sintiendo el calor de sus labios a milímetros de mis labios mirándonos los dos. Fue acercando sus labios a los míos, pero cuando me rozo aparte mi cara quedando Mario algo confundido, rodeó el vehículo y subió después al asiento del conductor marchandonos de aquel sitio
—- ¿A dónde me llevas? estás saliendo de la ciudad — le comente.
— Conozco un restaurante apartado y tranquilo, necesito que hablemos de lo que pasó hace siete años, te sigo amando y nunca he podido olvidarte, así que ahora me vas a escuchar quieras o no Janine— me dijo Mario.
—- Vas a perder el tiempo Mario, aquella escena que vi, nunca he podido olvidarla así que ya tienes que esforzarte mucho para convencerme — respondí cruzando mis brazos mientras miraba por la ventanilla del coche.
Mario por fin aparco el coche bajando los dos pero cogiendo el mi mano, entrando en aquel restaurante acompañándonos un camarero hasta una de las mesas que estaban en el fondo y bastante apartada de la puerta, abriendo Mario mi silla para que me sentara, sentándose él en la silla que había a mi lado.
—- Por favor, tráenos dos capuchinos y esos bollos que tenéis tan deliciosos —-- le dijo Mario al camarero, marchando el hombre.
—- Janine quiero que sepas que aquello que vistes fue porque Alisson me drogó justo en el momento que sabía que ibas a venir, yo no sabía ni qué hacía en esa cama, por favor tienes que creerme solo te ame y te amo a ti — me dijo.
— Y dime si fue así ¿porque no me buscaste?¿porque te casaste con ella? la verdad no lo entiendo, toda la pandilla se estuvo riendo de mí durante bastante tiempo hasta que ya no pude más y me marché, escondiéndome aquí en mi casa por la vergüenza que me hicistes pasar— le respondí sintiendo como mis lágrimas querían caer por mis mejillas, pero no podía dejar que él viera que aún me dolía aquella situación.
— Estuve una semana entera sin poder ponerme delante de ti, me daba vergüenza y pensé que si pasaba algo de tiempo estarías menos enfadada conmigo y podría explicártelo, pero cuando te busqué nadie supo decirme dónde estabas — me dijo.
—- Ah qué monos, la pareja ideal juntos otra vez, hola Janine espero que no te importe saber que mi Marido me hizo muy feliz durante años en la cama, lástima que se alejara de mi lado buscando nuevos horizontes donde poner sus putas semillas — me dijo Alisson, que apareció de repente.
— Perdone señora, déjeme servir la mesa — le dijo el camarero a Alisson, haciendo como que tropezaba, Alisson hizo que me cayera en el vestido todo el líquido de la taza de café ardiendo, quedando el camarero algo confundido.
—- Oh perdon, no era mi intención, espero no haberte quemado Janine — me dijo aquella mujer con cierto sarcasmo.
Enseguida me levanté de la silla furiosa, me acerqué a ella y con toda mi fuerza y mi rabia, le di un fuerte bofetón tirándola así al suelo levantandose enseguida Mario para ayudar a Alisson a levantarse del suelo.
—- No vuelvas a acercarte a mi víbora o te haré pagar caro lo que me has hecho—- le dije muy furiosa.
—- Janine por favor tranquilizate, ha sido solo un accidente — me dijo Mario, marchandome hacia el cuarto de baño para limpiar mi vestido







