Bryan no quiso marcharse, seguramente porque sabía que yo intentaría huir pues ese era mi pensamiento, ya no podía soportar más sus humillaciones y estar en ese hospital pensé que sería mi única salida. El doctor vino unas horas más tarde a mi habitación haciendo salir de ella a Bryan, por mucho que él le insistió que era mi marido, no le importo nada al médico teniendo que echarlo el mismo-
—- Señora ahora que estamos solos, sé que está usted en peligro, pues he hablado con las autoridades y s