5/ BUENAS NOCHES

— ¿Qué le pasa a la niña? el genio que tiene algún dia se dara contra un muro, ya veras — escuche preguntar a mi padre, cuando me marche de la cocina.

Me fui hacia el jardin sentandome en uno de los sillones viendo sentarse enfrente de mí poco después a mi padre sin apartar su mirada de mi, ya que me miraba muy serio pero fijamente.

— Janine hija ¿qué te pasa con Mario? ¿ha intentado algo malo contigo? — preguntó mi padre.

— No, ¿porque iba a hacerlo? soy la hija de su jefe y no creo que nunca se le ocurriera hacerme nada que no me guste — conteste.

— Cariño, Mario es un buen hombre se ha hecho así mismo, sus padres murieron hace cinco años y desde entonces el ha trabajado y a luchado mucho hasta llegar a donde esta, solo que no tuvo suerte con la mujer que se casó porque además de que no le pudo dar un hijo ella más bien y lo puedo decir es una mujer muy ambiciosa con lo que tienen los demás, así que ya te puedes imaginar lo que ese muchacho a pasado hasta llegar a donde está —- me dijo.

—- Y ahora me dirás qué te gustaría que me casara con él, ¿no papá? —- pregunte.

—- No te diría que no cariño, pero esta mi nieta antes y si no se llevan bien con ella no te dejariá acercarte a él, pero estoy seguro que le encantarán los niños, esta noche se verá cuando estén los dos juntos — me dijo.

—- No papá, cuando él venga mi hija estará en su cama tumbada y su madre le contará su cuento preferido — le respondí levantandome del sillón para irme.

—!! Janine ¡¡ — gritó mi padre, haciendo que me quedase quieta donde estaba.

— No será que estás así, porque Mario es el padre de mi nieta ¿verdad? por eso estás tan molesta de que Mario venga a cenar a casa  — me dijo haciendo que me riera.

—- ¿Cómo puedes llegar a pensar eso? Ese hombre no es el padre de mi hija, vamos papá eso es lo más ridículo que te he escuchado decir — respondí.

—- Esta bien debo creerte como mi hija que eres, pero mi nieta esta noche presidirá la mesa, quedas avisada — me respondió.

Sobre las ocho de la noche vi a mi hija correr por el pasillo ya que habían tocado al timbre de mi casa, mi madre abrió junto con mi hija la puerta viendo al otro lado a Mario con un ramo de rosas en su mano, entrando los tres hasta el jardín ya que mi padre y yo estabamos sentados en sendos sillones. Mario saludo ofreciéndole a mi madre uno de los dos ramos que traían dándome a mí el otro ramo donde había seis rosas rojas, regalandole a mi hija un osito de color rosa que cantaba. Le di las gracias cojiendo mi hija su osito dándole un beso a Mario y después mi ramo para ponerlas en un jarrón con agua. En la cena estuve algo  intranquila, ya que me pude fijar en como mi padre miraba de vez en cuando a Mario y a mi hija, apartando mi mirada de él cuando me miraba a mi, ya que sabía que estaba comparando las facciones de los dos.Después de cenar, Mario estuvo jugando un rato con mi hija mientras hablaba mi padre con él, sentándose después mi pequeña en el regazo de Mario quedándose dormida.  Mi madre cogió de los brazos de Mario a mi pequeña marchándose a su dormitorio para acostarla en la cama, acercandome despues  al jardín para tomar un poco el aire.

—- Janine cariño, yo espero que me perdones por lo de esta mañana, quisiera que me dieras una oportunidad,  aun sigo enamorado de ti después de estos siete años y ahora que te he encontrado pues me gustaria que fueramos por lo menos amigos — me dijo Mario.

— ¿Qué haces en la empresa de mi padre? hay muchas más y tenías que hacerte socio de él ¿porque Mario? no lo entiendo — le dije..

— Te he estado buscando mi amor, hasta contrate a un detective privado para que me ayudará a encontrar alguna pista que me dijera dónde estabas hasta que por fin dio con la empresa de tu padre y después tuve que hablar con mucha gente y convencer a tu padre hasta que me dijo que le gustaría que estuviera trabajando con él como Ceo, Janine ahora soy multimillonario y puedo ofrecerte lo que siempre soñaste, solo que necesito que me respondas a una pregunta mi amor ¿Desy es mi hija?--- me preguntó.

—- Mira Mario deja a mi hija aparte y no, no es tuya, fue una aventura de una noche con un desconocido ¿contento? — le dije.

—- Está bien creo que ya debería marcharme, mañana tenemos muchas cosas que hacer, me voy a despedir de tu padre, ¿me puedes acompañar a la puerta, por favor? — me pregunto.

Después de despedirse Mario de mi padre lo acompañe hasta la entrada de mi casa, me cogió de la mano saliendo los dos hasta donde estaba su coche, haciendo que me apoyara el cuerpo en la puerta mirándonos los dos fijamente. Rodeo mi cintura con sus brazos atrayendome hasta quedar nuestros cuerpos tan pegados que ni una brisa de aire hubiera podido pasar. Acercó su boca a la mía besandonos como si estuviéramos sedientos sintiendo en mi vientre su dureza

— Ven a mi casa esta noche, te deseo Janine deseo estar dentro de ti como cuando me distes tu virginidad, nunca olvidaré ese momento en que te vi cerrar los ojos por el placer que yo te estaba dando,  se mia otra vez mi amor, te demostrare lo que te amo, ven conmigo esta noche Janine por favor — me dijo

— Por favor vete, no puedo mi hija puede llamarme a media noche —- le dije.

— Dirás nuestra hija ¿no? se que tiene muchos rasgos míos de cuando tenía su edad, me he estado fijando toda la noche en la peque y lo presiento ¿porque insistes en negarmela? —- me pregunto

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