De pronto Mario me giró el cuerpo quedando detrás de mí sintiendo lo duro que ya estaba su virilidad, retiro mi pelo dándome pequeños mordiscos en la nuca y en mi cuello, haciendo que mi cuerpo reaccionara a sus caricias moviéndome,
—- Aun te amo Janine, nunca he podido olvidar cuando estuvimos juntos —- me susurraba.
—- Mario, aquello acabó, tu me fuiste infiel con la que me suponía que era mi amiga, y yo rehice mi vida, no hay nada más entre nosotros —- respondi.
—- Dime si Desi es mia, ¿es