Volví a la casa corriendo pero siempre mirando por si había algún sicario cerca, ya que intentaba que no me vieran. Dentro de la casa me puse a limpiar como Bryan me dijo que hiciera, preparando al mediodía la mesa para comer, pues sabía que Bryan no tardaría en volver del trabajo.
—- Hola preciosa ¿qué tal el día?¿Aún no tienes náuseas? —- me pregunto Bryan cuando llegó y rodeo mi cuerpo con sus brazos, apretando sus labios con mis labios.
—- No creo que este aun embaraza Bryan, —- respondí