Capítulo 90. A través del cristal
Ramiro se obligó a levantarse de la cama. El alivio autoinducido había sido efímero; el cansancio y el dolor de cabeza persistían, pero ahora eran solo ruido de fondo. La decisión de ir a la Academia Zenith se había cristalizado en un impulso frío e innegable. La necesidad de ver a Aura, de confirmar que era real y estaba bien, superaba la estrategia de las 48 horas previas a la final.
Entró en la ducha. El agua caliente golpeó su cuerpo con una fuerza casi terapéutica, lavando el sudor pegajos