Capítulo 89. El Amanecer Fantasmal
Ramiro apenas escuchó las advertencias de Matías. La dirección de la Academia Zenith zumbaba en su cabeza. Colgó la llamada y miró la nota garabateada, sintiendo una mezcla extraña de terror y alivio. Sabía dónde estaba. Ahora tenía una coordenada para su tormenta. Ya no era un fantasma en la avenida.
Se volvió hacia la ventana. La ciudad comenzaba a mostrar los primeros grises. Faltaban pocas horas para la final. Ramiro se dejó caer de nuevo en el sofá de cuero, con el vaso vacío aún en la man