Capítulo 102. La Declaración
El lobby del Hotel Alvear era un hervidero de caos contenido. El destello incesante de los flashes rebotaba en las columnas de mármol y el murmullo de decenas de periodistas acreditados creaba una atmósfera eléctrica, casi asfixiante. En el centro de todo, tras una mesa larga cubierta con un paño oscuro y una batería de micrófonos de todas las cadenas internacionales, Ramiro Zúñiga esperaba sentado.
Su apariencia era impecable. Llevaba un traje de corte italiano en color azul medianoche que ace