Capítulo 101. Sin Red.
Ramiro acortó la distancia que los separaba, ignorando el ruido de la ciudad que seguía zumbando a sus espaldas. Sus ojos, que tantas veces habían analizado fríamente a sus rivales bajo la presión de los estadios, ahora brillaban con una vulnerabilidad que Aura nunca le había visto.
—He pasado toda mi vida calculando cada golpe, Aura. Anticipando el movimiento del otro para no perder el control —confesó con la voz ligeramente ronca, buscando las manos de ella—. Pero contigo... contigo estoy fue