Una vez que logró controlar el efecto Alessandro que se había apoderado de su cuerpo, Natalia no pudo evitar pensar en la propuesta que él le estaba haciendo. Sabía que era la oportunidad perfecta para congraciarse con él, por los errores cometidos en el pasado, pero también para conseguir que accediera a algo que se había metido en su cabeza con fuerza. Algo que había estado planeando desde hacía tiempo.
—Te acompañaré a esa fiesta —dijo con calma, sin apartar la vista de sus ojos—, pero con u