Ofelia, siempre dispuesta, acudió rápidamente a su rescate, acompañada de unas chicas más que se encargaron de cada detalle. La vistieron con un estilo sofisticado, la maquillaron a la perfección y peinaron su cabello con delicadeza. Cuando terminaron, Natalia apenas pudo reconocerse en el espejo. Se veía... diferente, más segura, más poderosa. Había transformado su imagen, pero también algo dentro de ella.
Finalmente, después de un rato de preparación, bajó las escaleras lentamente. Alessandro