Capítulo 26

Había llegado el día, esperó que pasaran los días solo para ver si la idea se iba, pero no fue así.

Nerea, vestida con cuidado para la ocasión, se encontraba junto a la ventana, su silueta delineada contra el vidrio por la luz tenue de la habitación. La ansiedad le recorría el cuerpo como una corriente eléctrica, anticipando el dolor y la permanencia de su primer tatuaje.

Sí, ya no había marcha atrás.

Deslizó sus dedos por su piel, justo donde iría el tatuaje.

Egor apareció en la puerta de la
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App