Un aroma a incienso salió de aquella habitación, había poca luz, dentro unos sofás de cuero y dos hombres sentados uno al frente del otro.
Los ojos de Nerea buscaron a Egor con rapidez, luego, como si no pudiera evitarlo, encontraron a la otra figura frente a Egor.
Vasily Ivanov.
Allí no parecía estar habiendo una discusión acalorada entre los dos como insinuó Víctor.
Nerea sintió alivio de que la situación estuviera tranquila.
Cuando Egor levantó su mano, los pies de Nerea se movieron inmediat