Capítulo 25

Ella no pensó que él realmente lo haría, pero Egor no dejaba de sorprenderla.

La mano de Nerea, marcada por cicatriz, al igual que su vida, había comenzado a tomar un rumbo distinto bajo la protección de Egor Petrov. Desde que fue reclamada por el Pakhan, Nerea había estado lidiando con la cicatriz en su mano, un estigma brutal que la señalaba como propiedad de los bajos fondos de la organización, marcada como una más entre las mujeres del club.

Una puta de los Petrov.

Egor, consciente del dolo
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP