Su zona húmeda palpitaba, esperando aquel trozo que Egor tenía para ella.
Él la hacía sentir deseada y Nerea exploraba una parte de su sexualidad que antes poco le había interesado, el sexo con Egor Petrov era buen sexo.
Y cuando le hacía el amor, Nerea lloraba entre sus brazos de tanto placer. Amaba el sexo que él le daba, pero cuando ese hombre se detenía a tocar cada parte de su cuerpo, se tomaba todo su tiempo para hacerle el amor con tanta pasión que ella lloraba ante tal placer.
Puede que