En aquella habitación había una Nerea con sentimientos encontrados, que pasó de estar malditamente excitada, a tener fuertes temblores en todo su cuerpo por lo que podría pasar a continuación.
Con Egor era solo sexo, ¿no? ¿Lo era? Pero el mejor de su vida, sin embargo, pese a todo lo que él hacía por complacerla en el resto de las cosas, para Nerea, aun sintiéndose muy cómoda, no dejaba de ser una prisionera en brazos de otro Pakhan, pagando una deuda que ella nunca adquirió.
El problema no era