Se sentía ridículo, jamás había hecho algo así. Pero allí estaba.
Durante la tarde que caía, Vasily Ivanov se encontraba sentado en su coche con vidrios tintados, una figura solitaria en el asiento trasero. Uno de sus hombres había informado sobre la ubicación de Egor Petrov y Nerea.
No quiso involucrar a Vincent, pero necesitaba ver con sus propios ojos que solo Egor Petrov estaba solicitando los servicios de Nerea Pérez López. No tenía motivos para creer que eso era así, investigar un poco má