Laura lamentó aquello. No importaba lo que ella le dijera a su hijo, aquel rencor que sentía hacia su padre no iba solo a desvanecerse.
— Sabes cariño, estoy decepcionada también de mí, no supe guiarte, y es culpa mía que estés a punto de casarte con esa mujer malvada…espero que algún día, puedas perdonarme. Vine porque quiero que me acompañes en lugar de tu padre a la boda de Dante Lombardo, como parte de la elite de la ciudad, tenemos que asistir. — dijo la mujer.
Vincent se sorprendió de la