6. ¡ESTÁS EN TODAS PARTES!
Anabell
No debería sentirme así.
No debería importarme que la camisa me quede ajustada cuando debería quedarme enorme, que apenas me cubra los muslos y que cada movimiento me recuerde lo absurdamente fuera de lugar que estoy. Mucho menos debería importarme que el dueño de esta casa sea Gael Thompson, el jugador de hockey que aparece en todas partes, el hombre al que llaman el rey del hielo.
Y, sin embargo, aquí estoy.
Caminando descalza por un pasillo que ya no es mío, con una camiseta ajena pegada a la piel, preguntándome qué demonios debe estar pensando de mí.
Porque seamos honestas: yo no soy el tipo de mujer que suele aparecer en sus fotos.
No soy delgada.
No soy estilizada.
No tengo ese aire perfecto de portada.
Soy grande. De curvas evidentes. De muslos que rozan. De caderas que no pasan desapercibidas. Y ahora mismo estoy en la casa de un hombre famoso, usando solo una camisa suya, como si fuera una escena ridícula sacada de una historia que no me corresponde.
—Esto es patético