59. Lo he arruinado
Gael
El apartamento se queda en silencio después de que la puerta se cierra tras ella.
Un silencio distinto al de anoche.
Este no es expectativa.
Es ausencia.
Me quedo de pie en medio de la sala, mirando el espacio donde hace apenas unos minutos estaba su maleta. El eco de sus palabras todavía flota en el aire.
Tu palabra ya no vale nada para mí.
No hay frase más devastadora que esa.
Camino hasta la habitación sin saber muy bien qué busco. La cama está revuelta. Faltan sus cosas. El armario ya