TANYA RHODES
—¿Estás consciente que, para adoptar a tu hermana, necesitas cumplir con varios requisitos? No es que quiera ser negativo, pero ni siquiera tienes 20 años, no tienes casa propia, no trabajas y, en teoría, deberías de pasar todo el día estudiando —dijo Noah con las manos detrás de la espalda, incómodo, viendo a todos alrededor, escuchando el grito de los niños jugando.
Había decidido ir a visitar a mi hermana en el orfanato donde la cuidaban. Con la muerte de mi madre era seguro que