VIGGO THORNE
Desde el pórtico la veía, jugando con su pequeña hermanita, Annie, haciéndole caras graciosas mientras la niña estaba sobre el césped, en una mantita que Silvia le había comprado. La bebé reía divertida mientras Tanya se esmeraba por hacerla feliz y esa imagen me llenaba de calidez el corazón.
—¿Te enteraste? —preguntó Noah plantándose a mi lado, mostrándome el periódico. Tenía una imagen de Paulina antes de que su cuerpo quedara completamente atrofiado y perdiera su brazo—. Descu