TANYA RHODES
—¡Por tu culpa mi madre murió! —exclamé furiosa, con los ojos llenos de lágrimas—. Dejaste libre a Fabián para lastimarme y en el proceso la mató a ella. ¡Eres una asesina! ¡Tus manos también están llenas de sangre!
»¿Qué hay de Kevin? ¡Casi muere mi amiga! —Su actitud cambió de defensiva a infantil. Torció los ojos, sosteniendo una sonrisa sarcástica.
—¡Por favor! Solo quería que Vanessa se alejara de Noah —contestó encogiéndose de hombros—. Mi hijo no merece a una vulgar como el