Cruzo la calle y entro en la tienda del frente. Allí me recibe un universo distinto, como si hubiese pasado de la sombra a la luz. Encuentro un vestido aún más hermoso, acompañado de zapatos, un delicado cinturón para realzar mi cintura y accesorios que parecen hechos a la medida de mi deseo.
Una señora se acerca con gesto amable y me ofrece una copa de vino, tal como acostumbran las casas de lujo.
—¿En qué puedo ayudarle? —pregunta con una dulzura que contrasta con la hostilidad que acabo de s