Cierro los ojos, mareado por el dolor en mi cabeza, por el calor pegajoso de la sangre en mi rostro.
—No estoy diciendo que las justifique.
El silencio se alarga entre nosotros, pesado, incómodo, hasta que Brandon lo rompe con un suspiro.
—Extraño a la Eva de antes. Sé que, si ella estuviera aquí y viera mi arrepentimiento genuino, me perdonaría.
Su voz se quiebra y lo miro, con el estómago ardiendo.
—También me gustaría tener enfrente a esa Eva de antes… pero solo la veo cuando está con su hij