Él tuvo un accidente.
En la tarde noche, las niñas charlan por una videollamada, y los adultos se dan miradas cargadas en medio de todo.
—Déjame hablar con mamá, ¿puedes?
Valentina asiente dándole el teléfono a su madre mientras ella continua haciendo sus tareas.
Beatrice se aleja para poder hablar tranquila.
Raúl se asegura de que Romina también esté fuera de su alcance.
—Yo…
Los dos hablan a la vez y ríen, con las mejillas rojas.
Raúl suspira.
—¿Es posible que ya la extrañe, señorita Durán?
—Como yo a usted, señor