A Kael, horas antes, le había sido imposible conciliar el sueño. Su mente no dejaba de girar, atormentada por lo miserable que sentía su vida. Pensaba en cómo todo ese gran poder que alguna vez poseyó se había desvanecido con el tiempo, dejando únicamente espacio para el dolor.
Los recuerdos más oscuros regresaron sin piedad, y una punzada en el pecho le aplastó el corazón.
***
Tiempo atrás
Artemisa estaba frente a Mirkay. El hombre acababa de confesarle lo que le había hecho a Kael: lo había d