Un largo año había transcurrido desde la última vez que Kael habló con Lyra. Aquella llamada, aunque le dio un atisbo de paz al saber que ella seguía con vida, también terminó de sepultar su alma. Desde entonces, Kael se convirtió en un Alfa distante, enfocado únicamente en delegar con precisión cada responsabilidad de su manada. No volvió a mostrarse abiertamente ante su gente, y evitaba cualquier situación que lo expusiera emocionalmente.
Su beta conocía la verdad, pero por temor a verlo nuev