Lyra ya no podía levantarse de la cama, pero al menos había tenido la oportunidad de hablar con Kael una última vez. Se esforzaba por mantenerse serena por el bien de su pequeña hija, aunque no era su mente la que comenzaba a fallarle… era su cuerpo. Su aspecto era aterrador, parecía un espectro, lucía como si su esqueleto estuviera forrado apenas por unos pellejos de cuero, y ni hablar de su loba, estaba completamente muerta. Lyra, solamente estaba viva por su parte humana.
Como un rayo de luz