CAPÍTULO 187 — Los hilos del amor y la espera
Camila y Valentino, siguiendo las recomendaciones estrictas de su pediatra, habían decidido limitar al máximo las salidas hasta que el pequeño Fabrizio cumpliera los dos meses y tuviera su esquema de vacunas completo. El mundo exterior, con sus gérmenes y ruidos, podía esperar.
Isabella estacionó su auto frente a la casa, sintiendo una agradable anticipación. Había decidido tomarse un respiro de la vorágine de Fuentes Moda para almorzar con su amiga