CAPÍTULO 188 — El regreso de la musa
De regreso a la oficina, Isabella se sentía renovada. Haber visto a su ahijado, haber sentido el apoyo de la familia de su exesposo que ahora era simplemente su familia extendida, le había dado una energía renovada.
Al entrar en su despacho, encontró a Fátima inclinada sobre una mesa de luz, revisando unos negativos de la última sesión de fotos. Fátima levantó la vista y, al ver la expresión relajada de Isabella, sonrió.
— Veo que el almuerzo con el principi