Mundo ficciónIniciar sesiónIsabella estaba sentada tras su escritorio, revisando unas facturas de proveedores de la India, pero su sonrisa era distraída, suave, dirigida hacia adentro. Fátima, que estaba organizando una pila de muestras de terciopelo en el sofá, la observaba con esa mezcla de curiosidad y protecci&oa







