El aire dentro del municipio se volvía más pesado, cada palabra que se decía agregaba un nuevo peso sobre la atmósfera cargada de tensión.
Asteria sintió su respiración volverse más pausada, pero no más tranquila.
Evender cruzó los brazos, su mirada fija en la funcionaria mientras procesaba cada detalle de la conversación.
Lysander no soltó la mano de Asteria, su pulgar trazando un círculo sobre su piel en un gesto automático de estabilidad.
La mujer tras el mostrador los observó un