Lysandra salió de la cabaña después de que Evander se retirara bruscamente. Su mirada estaba fija en él mientras lo encontraba en el porche, con los hombros tensos y las manos apoyadas en la barandilla. La luz de la luna iluminaba su rostro, y aunque intentaba mantener una fachada tranquila, ella podía ver la agitación en su postura.
—Evander —dijo suavemente, acercándose a él—. ¿Estás bien?
Evander no respondió al principio. Permaneció en silencio, su mirada perdida en el bosque que se e