Me pasé el día pensando en la llegada de Phillip a la ciudad, hasta que aquel mensaje llegó pasadas las once de la noche, cuando me disponía a ir a dormir.
"¿Puedes venir? Llegué hace un rato y necesito verte."
Solo eso, un mensaje sencillo, pero bastó para que mi corazón se descontrolara ante la anticipación de verlo una vez más.
Si bien la idea de guardar el secreto era excitante, hasta cierto punto, ya no podía seguir fingiendo que era suficiente para mí ser su secreto. Mis sentimientos hab