Capítulo: Pruebas en la Sangre
Punto de vista: Nayara
El pasillo del hospital olía a desinfectante... y a traición.
Pero Nayara ya no sentía miedo,lo había enterrado junto con su inocencia.
Caminó por el pasillo con paso firme. El eco de sus botas resonaba como un tambor de guerra. El corazón no latía por ansiedad... latía por justicia.
Había llegado la hora de hacerla.
Abrió la puerta sin golpear. El doctor Varek levantó la vista, y por un segundo, palideció.
—Nayara...
—No. No