Mundo ficciónIniciar sesiónMalía es una guerrera que tiene el mayor honor, ser la guardiana de la princesa Bela, de la manada Colmillo Lunar, todo comienza cuando van en camino al compromiso de la princesa con el Alfa Marek de la manada Lobo Blanco, irónicamente con el alfa con la peor reputación del territorio. Malía lo único que desea es brindar honor a su familia, todo se hace un desastre cuando un ataque sorpresa, la hace perder lo único que debía proteger… La princesa que brindaba honor a su manada, La decisión es clara al momento de enfrentarse a la verdad Malía no deja de pensar en las posibilidades… de saberse la verdad toda su familia perdería la vida y eso… eso es algo que no se puede permitir. Mientras tanto en la manada Lobo Blanco donde se encontraba Marek, la desesperación lo estaba haciendo su presa…las marcas en su cuerpo se volvían más dolorosas, sólo un enlace con la Diosa Luna podría disminuir su castigo. Aunque debe ser alguien digno, de no hacerlo… Su castigo podría empeorar y caer sobre los suyos y para ello se aseguró de elegir a la Princesa más honorable de los territorios. ¿Qué sucederá cuando ellos dos se encuentren y comuniquen sus miradas? Cada uno guarda un secreto. Cada uno tiene algo por que luchar… Pero a la Diosa Luna no se le oculta nada y ella se encarga de poner cada cosa en su lugar.
Leer másMalía se encuentra acostada en el suelo tratando de respirar con un dolor paralizante atravesando su pecho.
“Esto no puede ser posible, él me ama… me lo dijo un millón de veces.” Piensa al mismo tiempo que su loba aúlla desesperada por el enlace mental.
Sus ojos se cierran a pesar de querer mantenerse despierta pero su visión cada vez es más borrosa.
Aunque los abre al sentir el golpe de un pie en su rostro.
— Tranquila pequeña, todo será por un bien mayor…— Susurra Kairo con una sonrisa en la voz, ese hombre al que había amado desde hacía tantos años atrás.
Él se acerca a ella, arrodillándose para acariciarle el rostro de forma sutil.
— Malía, eres hermosa.— Las palabras atraviesan el alma de ella.— Sin embargo, nunca fuiste suficiente para mí, merezco…— él la observa con detenimiento— Algo mejor… algo más.
Ella trata de hablar, pero la sangre comienza a llenar sus labios.
— Tu sacrificio será mi felicidad.— Declara él alejándose complacido.
“Ahora estoy condenada a observar cómo mi gran amor se va con ella”
Después todo se vuelve oscuro…
Momentos antes.
Malía va en camino cuidando a la Princesa Bela Valerius.
— ¡Qué lista es usted! Si me pongo su ropa y finjo ser de linaje puro… y aparecen enemigos, no podrán distinguirme y los mataré a todos.
— Por supuesto, Malía— responde la princesa Bela, una mujer hermosa de ojos color esmeralda, imponente y delicada. —Nadie pensaría que una guerrera cuidadora con tu poder en lugar de utilizar un traje protector y una espada estuviera utilizando un vestido y pendientes, soy bastante inteligente en cosas como estas, cuando lleguemos allá estarás a mi lado siempre, acostúmbrate y compórtate de forma delicada.
Malía asiente y carraspea inquieta.
— Claro, como usted ordene.— Ella observa que la princesa mira en todas direcciones como buscando algo— ¿Se encuentra nerviosa?
Malía tenía años cuidando de forma cercana a la princesa, y le había dicho que era una amiga, ya podía sobrepasar un poco esas líneas formales y notaba una inquietud poco común en una mujer tan relajada como ella.
— ¿Por qué?— cuestiona Bela como si la hubiera asustado. — Por estar comprometida con un alfa del que no conozco absolutamente nada, solamente por rumores.— su rostro se endurece— Unos horribles rumores de su crueldad.
— Tranquila, su Alteza, tenga la seguridad de que siempre la protegeré.
“Esa es mi misión en un abrir y cerrar de ojos ese año cuidándola, ayudándola a adaptarse a esa manada y terminará y podré regresar a mi manada, enlazarme con mi gran amor, todo será perfecto y podremos gritárselo al mundo” piensa ella con una sonrisa.
Solo de pensar que en trescientos sesenta días sería marcada por Kairo para el resto del mundo, la emocionaba.
Saberlo amándola en la distancia la hacía sentirse conmovida, y feliz todo esto lo hacía por él y un futuro a su lado, por la confianza que le había dado para que aceptara una misión tan importante como esta, aunque siempre la apoyaba, no era de extrañar.
Bela se gira y sonríe.
— Sí, Malía, siempre te has encargado de que yo sea feliz.— Su mirada se oscurece un segundo. – Siempre lo haces.
— Esa es mi responsabilidad princesa.
Malía sonríe, sin decir absolutamente nada más.
La princesa acaricia con delicadeza el sello de la realeza que colgaba del cinturón de su vestido, el peso de una responsabilidad que le cayó desde su nacimiento.
— La veo nerviosa. La veo pensativa.
Malía aún no había tenido oportunidad de consolarla siente un extraño escalofrío recorrerla aunque no tiene tiempo para pensar.
Decenas de guerreros se encuentran saliendo de entre la maleza para rodearlos.
— No voy a permitir que la toquen, princesa. Siempre permanezca detrás de mí.
La castaña saca una enorme espada desde un costado del carruaje y comienza a luchar.
Pas* pas.*
La espada se impacta contra el metal de diferentes guerreros.
Pero los atacantes tenían estrategias…
“ No son desertores comunes… Habían sido entrenados, habían sido capacitados por alguna especie de manada.” Piensa ella al verlos moverse como una sola unidad.
~Déjame transformarme~ dice su loba Edna por el enlace.
~ No, si me transformo, voy a perder el control sobre quién se acerca a la princesa. No podemos permitir que absolutamente nadie la dañe.~ Responde Malía.
Pas.
Otro guerrero había sido eliminado, los gritos de los heridos habían comenzado a rodearla.
La guardiana se movía con agilidad.
Una completamente abrumadora.
Por eso era la mejor guerrera cuidadora y la que había sido elegida para proteger contra todo a la princesa Bela.
El bien más preciado de su reino. Si la princesa es escoltada con éxito esta vez, se podrá reconocer su linaje y el de su hermano, eso llevaría gloria a su familia.
Pas * pas * pas *
En ese momento, otro guerrero ha caído.
Sus latidos comienzan a acelerarse, no solo por la lucha, sino también por lo que estaba viendo.
Todos sus compañeros iban cayendo uno a uno. Hasta que el impacto de lo que ve la congela.
Frente a ella se encontraba Kairo, bañado en sangre, su pareja... Alguien que no debería estar aquí.
— Amor, ¿qué haces aquí? —su voz se escucha cortada, y su instinto le grita que lo ayude.
— ¿No te has dado cuenta?— Pregunta Kairo acercándose a ella y limpiándose el rostro con sangre escurriendo.
“Si la sangre no es suya…Él forma parte de… “ Se negaba a pensarlo como un traidor. “ Pero el no debería saber nuestra ubicación, ni el trayecto, incluso su presencia pone en riesgo todo nuestro futuro juntos” piensa Malía al comprender lo que estaba pasando.
— No puedes estar…
Pas.
Un dolor impactante atraviesa la espalda de Malía y se gira.
“¿Cómo pudieron sorprenderme?” El pensamiento no sale de ahí.
La mujer que había estado protegiendo con su propia vida había sido quien había atascado el puñal con una sonrisa en los labios.
Las rodillas de la guerrera se debilitan.
Una especie de veneno paralizante comienza a bloquear cada uno de sus sentidos.
* Pas*
Cae de rodillas al suelo.
Su capacidad y su entrenamiento siempre la ayudaban a salir con vida de las luchas, pero nada la preparó para la traición de los suyos.
Su cuerpo se impacta contra la arena y frente a ella se encuentra a Kairo tomando a la cintura a la princesa Bela y besándola apasionado...
Como la había besado a ella cientos de veces.
Una lágrima corre por la mejilla llena de polvo de Malía.
La princesa la mira.
— ¡jajajaja! — Se quita del cinturón el sello de la realeza y lo arroja a un costado de Malía.— No seré la mujer que sea el sacrificio para estar a un lado de un alfa tan horrible como lo es el alfa Marek. Yo voy a ser la creadora de mi propio destino. Gracias Malía por ser la cortina perfecta para poder escapar como dijiste es tu responsabilidad que yo sea feliz.
Malía traga saliva.
— Ahora con todos muertos yo seré libre.
Kairo se acerca y mirándola a los ojos a pesar de estar abrumadoramente consumida por el dolor susurra clavando sus ojos oscuros en ella.
— Tu sacrificio será mi felicidad.
Y ahí su conciencia se pierde.
Marek traga saliva, jamás había estado en esta posición, pero podía hasta agradecer haber quedado de esta manera solamente por la sensación de sentirse cabalgado por una hembra como ella, porque ella era quien cabalgaba.Todo su cuerpo se concentraba en la sensación de sentir que ella lo domaba.De forma instintiva, Marek cede el control ante ella.Las embestidas, los brincos, los jadeos se volvían una especie de reto para ver quién aguantaba más el placer, sin caer en la necesidad de explotar.Malía se agarra el cabello, desesperada, nerviosa y necesitada por explotar.—Vamos, cariño, vamos. Tú puedes. Entrégamelo. Dámelo. Tú y solamente tú puedes. Gritar de éxtasis y placer como me gusta— declara Marek al mismo tiempo que con una de sus manos coloca el dedo pulgar en el punto de placer y lo acaricia, guiándola hasta la cima.El cuerpo de Malía parece romperse en mil pedazos al no poder contener tanto placer y cae desmayada, debilitada, con las piernas temblorosas sobre su pecho.Ma
Malía siente que su pecho se encoge, que su corazón simplemente pierde años de vida con cada uno de sus intentos.La luz y la esperanza con la que mira cada uno de sus ejercicios la hacen contener el aliento.Y ahí, en ese instante, cuando Marek vuelve a ponerse de pie ella siente un escalofrío como si anticipara lo que está a punto de pasar.— Sé que puedo hacerlo— susurra él para que ella lo escuche. Malía sonríe ante la emoción de tenerlo finalmente, completamente recuperado.Él se suelta del agarre de Arkan.El sentirse solo lo hace consiente hasta del aire que lo rodea.Marek levanta la pierna, con la intensidad recorriendo sus pies, piernas y pecho.Cuando da un paso.Todos contienen el aliento hasta que su otra pierna llega al frente.Marek grita, levantando los brazos, festejando el haber podido conseguir ese logro.Ayla, sin saber el esfuerzo, el dolor y la desesperación que había atravesado a su padre durante tanto tiempo, sonríe y aplaude emocionada.Y Malía corre, emocion
El alfa aprieta las quijadas.Marek siente vergüenza, incluso desesperación, un calor constante corre por todo su cuerpo.— Yo no merezco seguir con vida…— Lo que no mereces..— Interrumpe Malía— es hundirte en la desesperación y arrastrarnos a nosotras contigo.Marek abre los ojos sorprendido.— Yo te tenía con la mentalidad de que eras un alfa implacable, fuerte, peligroso, oscuro e inquebrantable, pero no eres mas que una broma de la diosa luna que me confundió unas cuantas lunas.Marek mira como el rostro de la hembra que ama se llena de desprecio, y desilusión.Su cuerpo reacciona en automático lanzando flechazos en todas direcciones, queriendo despertar sus instintos de auto presenvacion.Y un fuego despierta en su pecho.— No soy una broma, luche toda mi vida para ser lo que soy… para merecer lo que tengo…— Su mirada se suaviza cuando se encuentra con el rostro de esa hembra que lo volvía loco.Ella levanta una ceja, dudando de sus palabras, analizando sus gestos.Descalifi
Marek está furioso, su respiración se acelera y la sangre arde dentro de sus venas.— De nuevo… ¡de nuevo me están tratando como un estúpido!— grita con el rostro rojo de rabia— ¡como un inútil!La tensión en él se nota al verse la presión de sus quijadas en las mejillas.Malía abre la puerta por completo con una tranquilidad que contrasta con la desesperación que siente Marek.Eso en lugar de relajarlo, lo altera más.Su esencia llega a él, recordándole todo lo que estaba perdiendo con cada respiración.Ella cierra la puerta de la habitación y continúa acercándose a él.— Bien ¿que hicimos ahora?Desde que habían llegado Marek se había encerrado en esas paredes, y su rabia aumentaba con cada amanecer.Malía lo veía consumirse, era doloroso.Absolutamente doloroso.Su estómago da un revuelo y ella se acerca otro paso.Había sido paciente, dedicada, amable, amorosa…Pero todo tenía un límite y él la estaba llevando a conocer el suyo.— Para ¿que no miras? Yo soy el paralitico y tu la
Último capítulo