CAPÍTULO — LA CEREMONIA DE LOS TRES CACHORROS
El amanecer apenas comenzaba a teñir el cielo de oro y púrpura cuando la manada Fuego de Luna despertó con un júbilo contenido. Esa noche, bajo la Luna llena, se celebraría la ceremonia más esperada en décadas: la presentación de los hijos de Nayara y Gael.
Los aullidos de la víspera aún vibraban en los árboles. Los ancianos hablaban de augurios, de señales divinas, de cómo la Luna había derramado tres bendiciones en una sola madre. Los jóvenes c