Mientras caminaba hacia su coche, pensó en Logan. Esa sonrisa falsa, esa mirada desafiante, esa manera de intentar engañar a todos con un papel que Eleanormente no sabía interpretar. Lo había leído como a un libro abierto. No estudiaría manuales de modelaje. No se estaba convirtiendo en un hombre nuevo. Logan seguía siendo el mismo muchacho impulsivo, y Nathan lo sabía.
Pero había algo más. Algo en esa rebeldía que lo mantenía expectante, como si observarlo fuera un entretenimiento privado que