Había pasado un mes desde aquel terrible incidente. Un mes desde que Nara Smith había sido declarada mentalmente inestable y enviada a recibir tratamiento psiquiátrico en el Instituto de Salud Mental St. Helena, un centro ubicado en las afueras de la ciudad. El lugar tenía fama de ser tranquilo, un refugio para quienes habían perdido el equilibrio entre la razón y el dolor.
Logan se había resistido a ir durante semanas. Cada vez que pensaba en verla, una mezcla de culpa y miedo lo paralizaba. L