Convivir con esa mujer que se cree dueña del mundo, que venga a darme ordenes y menospreciarme por ser la amante Cipriano… No, era el sinónimo de una pesadilla.
Sí, pude haber sido la amante de Cipriano… pero eso era cuando él creía que mi apellido era Bonet.
Cipriano enarcó una ceja, sin permitirse mostrar nada más.
—No es correcto que vivamos juntos antes de la boda. Tu padre no lo permitiría.
—¿Mi padre? —Silvia de echó a reír como si hubiera contado un chiste, pero a mí me sonó como el cha