Capítulo 177: Mi futura esposa.
••Narra Cipriano••
Le había roto los dedos.
Ese maldito hijo de puta le había roto los dedos de la mano derecha. En el momento en que Evangeline me contó cómo le pisó la mano, quise volver a aquel sótano y usar sus intestinos para colgarlo del árbol más alto.
Había sufrido y no estuve allí para ayudarla. Por más que me dijera que había llegado a tiempo, yo sabía que no era así. No fui lo suficientemente rápido.
Ahora descansaba en la cama de hospital. Sus ojos estaban cerrados, por fin durmi