••Narra Evangeline••
Los ojos me pesaban al abrirlos. Todo estaba borroso, opaco, oscuro. La luz de la habitación parecía no brillar. No reconocía nada. Ni siquiera entendía lo que pasaba. ¿Estaba despierta? ¿Estaba dormida? ¿Soñando?
Podía escuchar voces, lejanas, masculinas, como si las palabras se arrastraran al llegar a mis oídos.
Intenté moverme, pero el brazo me palpitaba con violencia, como agujas siendo atravesadas. Agujas… «Me cosieron el brazo en carne viva»
Unos ojos dorados ent