••Narra Evangeline••
Golpeé la puerta incontables veces, gritando, pateandola. Nada.
Nadie me auxiliaba, como si no existiera.
¿Qué planeaban hacer conmigo?
—¡Saquenme de aquí, por favor! ¡Cipriano! —Ni siquiera había manija de este lado de la puerta, solo la abertura de una llave.
No sabía cuánto tiempo había pasado hasta que me cansé. La garganta me ardía, los pulmones me dolían, respirar era una tortura.
Todo estaba oscuro y no quería adentrarme en aquel horrible lugar que ni siquiera s