••Narra Cipriano••
—Eres una descuidada. ¿Cómo se te pudo olvidar tomar tu medicamento? ¿Acaso necesito ponerte a una empleada qué te recuerde lo más básico?
Vittoria rodó los ojos, recostandose en su camilla.
—¿Ya terminaste de regañarme? Me estoy cansando —Se cruzó de brazos, suspirando—. Ya son más de diez minutos con lo mismo. Ya entendí, fue un error.
—Un error que pudo costarte muy caro. ¿Y así quieres qué te deje viajar por Italia? Te morirías el primer día por causas naturales, m