••Narra Silvia••
Esto no tenía sentido. Se supone que Enzo debía estar entrenando con Evangeline, que ella debía estar en sus brazos en estos momentos, bajo los efectos del afrodisíaco.
¿La sirvienta me mintió? ¿No le dio nada? O… ¿Si se lo había dado pero terminó arrinconando con otro hombre?
No podría ser…
—¡No, no, no! —susurré con desespero, retrocediendo—. No me puede estar pasando esto de nuevo.
Cipriano y esa mujer no podían estar juntos de nuevo por un afrodisíaco que yo misma prop